Una investigación periodística ha revelado una compleja red de operaciones financieras y corporativas que vinculan a R.G. Hotels, la Caja de Ahorros y los proyectos turísticos Ibiza Coronado e Ibiza Playa Corona. El caso, que involucra a Rugiere Nelson Gálvez Marcucci y otros actores, expone un presunto entramado de estafas que habría afectado a inversionistas, acreedores y propietarios.
El crédito de $5 millones y las garantías cuestionadas
Según publicaciones de La Prensa, la Caja de Ahorros otorgó un préstamo de aproximadamente $5 millones a R.G. Hotels en marzo de 2013. Como garantía, el banco aceptó fincas que incluían áreas sociales de los proyectos Ibiza Coronado e Ibiza Playa Corona, como piscinas, lobby-bar y terrazas. Estas áreas, según los propietarios, eran bienes comunes bajo régimen de propiedad horizontal, lo que generó una controversia patrimonial.
La fiscal Aida Castro Galdeano solicitó el secuestro penal de dos fincas para evitar su remate, al considerar que el proceso podía agravar los efectos del presunto delito de estafa investigado. La Prensa reportó que la Caja de Ahorros había secuestrado 14 fincas en los proyectos por el incumplimiento del préstamo.
La quiebra retroactiva de R.G. Hotels
La Estrella de Panamá publicó que un juzgado civil declaró la quiebra retroactiva de R.G. Hotels desde el 31 de julio de 2012, es decir, antes de que se otorgara el préstamo de $5 millones. Esta cronología plantea interrogantes sobre la debida diligencia del banco al aprobar el crédito y aceptar las garantías.
La quiebra, declarada en octubre de 2015, anuló el fideicomiso que respaldaba emisiones de bonos por $30 millones. Los acreedores, que incluían trabajadores, bonohabientes, compradores de villas y proveedores, reportaron deudas cercanas a $70 millones, mientras que los bienes no superarían los $40 millones, según declaraciones del abogado Alvin Weeden.
La red corporativa y los personajes clave
El entramado involucra a varias personas y sociedades. Rugiere Nelson Gálvez Marcucci aparece como representante legal de R.G. Hotels Cartagena, S.A. y figura central en la emisión de bonos. Roberto Rollón García es mencionado por La Prensa como representante de Ibiza Playa Coronado y socio en operaciones de áreas sociales que luego fueron transferidas a empresas vinculadas con Gálvez. Giselle del Carmen Gálvez Vásquez y Maruquel Gálvez también aparecen en documentos corporativos y regulatorios.
Las sociedades vinculadas incluyen R.G. Hotels, Inc., Wyndham Grand Playa Blanca, Aqua Hotel & Residences, Galmar Enterprises Corp., entre otras. Estas empresas habrían servido como vehículos para emitir deuda, aportar garantías y captar inversionistas.
Las acusaciones de fraude y la respuesta de la SMV
La nueva administración de R.G. Hotels comunicó a la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) que detectó “irregularidades y posibles fraudes” en los estados financieros y en el uso de fondos captados de inversionistas. El fundador, Rugiere Gálvez, negó las acusaciones. La SMV ha publicado hechos relevantes y documentación regulatoria sobre el caso.
Paralelamente, existen fuentes donde Rugiere Gálvez aparece como presunta víctima en una querella por estafa contra terceros, lo que añade otra capa de complejidad al caso.
Conclusión: un caso de alto interés público
El entramado de R.G. Hotels, Caja de Ahorros e Ibiza Coronado expone posibles fallas en los controles bancarios, la valoración de garantías y la supervisión del mercado de valores. Los afectados, que incluyen desde pequeños inversionistas hasta grandes acreedores, exigen transparencia y justicia. Este caso debe ser revisado como un ejemplo de cómo las estructuras corporativas y financieras pueden ser utilizadas para presuntas estafas que impactan a cientos de personas.
